La responsabilidad de tomar el liderazgo

La responsabilidad de tomar el liderazgo

En el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, Ana Victoria García, fundadora de Victoria 147, habla sobre la importancia de la responsabilidad, la disciplina y el liderazgo para las mujeres trabajadoras.

Un factor fundamental para lograr el éxito en cualquier ámbito es el liderazgo. De ello está muy consciente Ana Victoria García, fundadora de una importante academia especializada en impulsar y profesionalizar a mujeres emprendedoras mexicanas: Victoria 147.

 

Este proyecto ha beneficiado a más de 1,500 mujeres con nuevos negocios, abriendo espacio para nuevos empleos y un cambio a nivel cultural y social hacia la equidad de género.

En el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, Ana Victoria nos compartió un poco sobre su historia de éxito y su perspectiva sobre el panorama del emprendimiento femenino en México.

 

Apoyando a emprendedores desde sus inicios

Ana Victoria comenzó a trabajar en la aceleradora de negocios, Endeavor, con el portafolio nacional de la organización. Ahí surgió la idea de seguir apoyando el emprendimiento pero especializarse en las mujeres: “me di cuenta de que no había mujeres, que de 10 emprendedores en total sólo tres eran mujeres, entonces me llamaba la atención.

Cuando vi eso yo ya estaba en paralelo inspirada por muchos emprendedores que veía, quería encontrar algo que me hiciera vibrar como a estos cuates, que me brillen los ojos cuando hablo de lo que hago. Fue ahí cuando fundé Victoria 147”, cuenta la empresaria mexicana.

El camino de trabajar con las emprendedoras la llevó al descubrimiento de la gran diferencia entre ser asalariada y ser empresaria: “cuando tienes más responsabilidad, cuando tienes una nómina que pagar, cuando tienes tú la última decisión que tomar es mucho lo que tienes que asumir”, señala Ana Victoria, para quien tomar el liderazgo de un proyecto es cuestión de responsabilidad.

 

Sus hallazgos trabajando con mujeres

Cuando inició su trabajo en Victoria 147, esperaba encontrarse con proyectos innovadores en cierta etapa de maduración, sin embargo, pronto se dio cuenta de que aún había mucho trabajo por hacer:  “me topé en una primera etapa con que muchos de los emprendimientos de mujeres eran algo que buscaban para autoempleo, o sea, esto me da para comer, esto me da para vivir bien y ahí lo quiero dejar, con un poquito menos de ambición de lo que esperaba que iba a encontrar.

Ya cuando empecé a indagar, metiéndome más y, sobre todo, cuando empiezan a llegar estas nuevas generaciones mucho más independientes, más libres, más soñadoras, ya me empiezo a topar con emprendimientos más innovadores, metiéndose en tecnología, en impacto social”, detalla la empresaria.

 

“Creo que las mujeres actualmente quieren trascender, quieren tener un propósito más allá de sólo ganar dinero con su empresa”

 

En su perspectiva existen paradigmas que necesitan cambiarse para dar un nuevo rumbo al panorama del emprendimiento femenino, en ese sentido señala la importancia de que “empecemos a desmitificar todo esto que se dice de mujeres juntas ni difuntas, haciendo comunidad, viendo que entres nosotras nos apoyamos un chorro, viendo que hay sociedades, que se unen clientas con proveedoras y que se empieza a hacer este efecto multiplicador de la comunidad de mujeres emprendedoras creo que es bien valioso.”

 

Profesionalización: un paso necesario si es que quieres crecer en orden

Sin lugar a dudas, Ana Victoria confía en la profesionalización de las emprendedoras como un medio efectivo para conseguir objetivos y lograr el crecimiento de sus proyectos. Es importante dotar a las nuevas empresas de un equipo consciente de sus funciones y capaz de desempeñarlas de manera óptima.

“Esta parte de profesionalización va de la mano cuando estás creciendo, ¿en qué sentido? tienes que asegurar que tu empresa no dependa de ti, tienes que trazar una estructura organizacional en donde tengas los puestos y los perfiles claros, las actividades. Después está la parte de procesos: que tu equipo te complemente en cosas que son necesarias para la empresa y que tú no necesariamente tienes que hacer.” apunta la autora del libro, Ellas.

 

¿Por qué es importante que las emprendedoras recurran a una aceleradora?

De acuerdo con Ana Victoria, la mejor forma de prevenir la muerte prematura de un proyecto de emprendimiento es hacerlo pasar por un proceso de aceleración.

“Entrando a un programa de incubación o aceleración tienes conocimientos que te faltan, tienes experiencias que tal vez tenías que haber vivido sola y que aquí te las están dando y ahorrándote ese problema, tienes acceso a mentores, a proveedores tal vez ya probados, tienes acceso a networking, a contactos que te pueden acelerar el crecimiento y evitar errores que te pueden llevar a esa quiebra.”

 

Las emprendedoras mexicanas están a un paso del éxito

Ante la pregunta de lo que necesitan las mujeres mexicanas para dar ese salto al éxito, ya sea como emprendedoras o como profesionales en un corporativo, Ana responde con firmeza: “lo primero es creérsela y pensar en grande. Emprender no es fácil y tienes que saberlo; ahorita está como de moda, todos quieren ser independientes y abrir su negocio y liberarse de los corporativos, pero la verdad es que cuando das este salto al agua y al abismo de emprender ves que no es tan sencillo, tienen que vencer más el miedo y tienen que hacerlo más rápido. Hoy tu idea puede ser muy valiosa pero en un año tal vez ya entraron 5 jugadores más y perdiste el momentum.”

 

En el ámbito corporativo ella considera importante que las reglas del mundo laboral se reescriban, ya que este fue diseñado para las necesidades de un tiempo que ya pasó.

“Las reglas no se han movido en esta parte laboral y sucede que las empresas pretenden que quienes trabajan en ellas se deshumanicen al entrar a la compañía. Y no quiero decir que dejen de enfocarse en resultados porque al final del día son empresas que tiene que generar dinero, pero creo que sí tienen que cambiar las condiciones para la gente. Había un rol bien claro en el que los hombres eran los proveedores, los que trabajaban y las mujeres las que se encargaban de la casa. Hoy en día ya no es así, ya las mujeres tienen distintas aspiraciones o necesidades, y los hombres también”.

 

Ana Victoria y su equipo en Victoria 147 han trabajado duro para impulsar la equidad de género, no sólo en el ámbito del emprendimiento, sino también en lo corporativo. Se han encargado de realizar estudios que permitan conocer los procesos de las empresas que tienen la oportunidad de mejorar a favor de las mujeres.

Mujeres como ella inspiran a otras para tomar la ocasión de un mejor puesto en su trabajo o de empezar una nueva aventura comercial. Sus conocimientos han impulsado a cientos de empresarias que hoy ven sus sueños más cerca de la materialización. ¿Y tú, a dónde quieres llevar tu vida profesional?

 

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