Convierte tu tarjeta de crédito en una aliada

Convierte tu tarjeta de crédito en una aliada

El buen manejo de tu tarjeta puede darte acceso a mayores créditos, con los que podrás comprar un auto o tu depa. Te decimos cómo aprovechar al máximo este beneficio.

Cuando empezaste a trabajar, tal vez una de las primera recomendaciones que te dieron fue que sacaras una tarjeta de crédito. No para que vivieras de ella, sino para prevenir alguna emergencia y hacer un historial crediticio. Comenzaste a ver las opciones y escogiste la que más te convenció.

Hasta ese punto todo bien. “Benditas tarjetas de las que podemos disponer cuando se ofrece”. El problema surge cuando en lugar de utilizarla para una emergencia empezamos a vivir del crédito, olvidamos que el dinero no es nuestro y que tenemos que pagarlo en el menor tiempo posible para no generar intereses de más.

Aquí es cuando se acaba el amor. Pero tranquil@, hay forma de mantener una buena relación con tu tarjeta de crédito sin necesidad de pelearte con el banco; incluso la puedes convertir en tu aliada.

Primero hay que tener claro que una tarjeta de crédito no es para emergencias (lo ideal es contar con un fondo especial), sino para facilitar tus transacciones y proteger tu dinero, siempre y cuando no gastes de más.

En la actualidad es muy práctico contar con una tarjeta de crédito. Te permite domiciliar pagos de servicios (teléfono, televisión por cable, equipo de seguridad), hacer reservaciones, comprar por internet, pagar a meses sin intereses y hasta contribuir con alguna buena causa.

Esto tiene la ventaja de que el pago se hace siempre a tiempo y se pueden aprovechar promociones. Incluso, por temas de seguridad, hay gente que prefiere usar la tarjeta de crédito en lugar de débito, pues en caso de robo, clonación o fraude las tarjetas de crédito cuentan con mayor protección del banco que el dinero propio.

El ideal es que mes con mes cubras el total de los gastos realizados con la tarjeta, para que no tengas que pagar intereses. Y por supuesto, la primera recomendación es: Que contrates sólo los servicios que puedas pagar.

La segunda recomendación: No te emociones con los meses sin intereses. Las compras con esta modalidad funcionan siempre que no sean por montos muy fuertes, cuyo pago mensual comprometa tu economía o haga imposible seguir usando la tarjeta.

La tercera recomendación: Compara los bancos y escoge la mejor opción para ti. Cada año en la temporada navideña, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF) elabora un cuadro comparativo sobre las comisiones que cobran los bancos por el uso de sus tarjetas de crédito, la tasa de interés ordinaria que cobran por el total de consumos realizados al mes y la tasa de interés moratoria si no pagas a tiempo.

Si no cuentas con una tarjeta de crédito, checa las opciones que te ofrece Bancomer y contrata al instante la que más se ajuste a tu estilo de vida.

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